Transición a la vida adulta

A la edad de 18 años el niño pasa del sistema de salud pediátrico al sistema de salud adulto, las familias tienen que encontrar el camino en la salud adulto y este cambio no siempre pero tiende a ser problemático. La cuestión es, ¿Cómo podemos ayudar en esta transición?

La característica fundamental de la población infantil es que necesitarán un seguimiento y monitorización de su evolución y prevención de complicaciones a lo largo de todo su desarrollo y en algunos casos durante su madurez. El periodo de tratamiento durará, por tanto, hasta la transición del niño/adolescente a centros de atención adulta, momento de una gran dificultad y riesgo.

El momento dependerá de las necesidades actuales y futuras de la persona, por lo general se produce entre 16 y 19 años de edad. Los aspectos clave para asegurar una buena transición son: la transferencia de responsabilidad para el cuidado de la salud y la provisión de educación, formación o empleo después de salir de la escuela. Dada la trascendencia de la decisión será consensuado con el joven y su familia.

Desde NeuroPed trabajaremos en profundidad para garantizar una continuidad adecuada al tratamiento

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